Fiebre
July 8, 2006¿Quién me ha encantado, haciéndome las noches una cortina traslucida, febril y tenue?

Siento la rotación de la tierra…pronto vendrán las oscuridades. ¿Por qué no me acarician, como antes, las oscuridades? Mientrás más presentes están, se incrementan las fiebres, me vuelvo famélica, anhelante, una enferma. Por dentro los demonillos comienzan su labor de roerme el pecho. Los siento despertarse, hacer su perversa sonrisita, y luego emprender, con ahínco, su malvada tarea. Me les sobrepongo, riendo para devolverles el insulto, y bañada en sudor me arrastro, para hacerles creer que sus esfuerzos son inútiles.

Pronto he de caer en mi cama….

Los sonidos del hogar son un instrumento de tortura. Las vueltas en la cama y los pies desnudos son viejos e inútiles recursos para exiliar la intrusión. Los recuerdos y un jueguillo mental que sirve para seleccionar los sueños que me brindará la ligera inconciencia de la noche son más o menos efectivos.

