Un Ridículo Esfuerzo

October 5, 2006

Siento una inmovilidad mortal que se cierne sobre mí, tomando poco a poco cada una de mis células. Me siento ocho partes aire y dos partes cuerpo, a pesar de que estoy tan gorda…todo el tiempo estoy mirando fijamente, y siempre estoy distraída…desearía salir de mi cuerpo y rondar estas hermosas calles solitarias yo sola, y las calles y yo formaríamos una nueva dimensión, un nuevo espacio resguardado por la soledad de nuestra seclusión….

JA JAJA

Quizás ahora sería el mejor momento para irme a uno de esos países invernales en Europa…así podría caminar sin ser molestada en esas calles, porque en Europa nadie me conoce. Tendría un trabajo increíblemente estúpido, como empacar jabones o compaginar las copias en una fotocopiadora o escribir (le ofrezco mis sinceras disculpas, Miss Virginia Woolf, pero es que en mí cualquier tarea se ve estúpida, no es un agravio a vosotras las mujeres escritoras) y viviría mi vida completamente desentendida del ridículo mundo material, en donde habitan los seres humanos que creen, patéticamente, que lo que le dicen al otro ser humano tiene el mismo sentido que para él tiene, cuando la realidad es que si yo digo “azul” nadie va a saber a que me refiero, y yo me refiero al horrible color azul del mueble donde tienen la computadora en Multinet Internet Café de Plaza La Granja, que es horrible porque una asquerosa y completamente impersonal luz blanca arroja con desprecio y más que nada con mediocridad al mueble de la computadora sus rayos, y también es horrible porque Plaza La Granja es horrible y me sabe a vomitada caminar por los horriblemente abiertos espacios del centro comercial….

HA HAHA

Como dijo Arthur Schopenhauer, filósofo alemán sin espíritu alemán, escarnecedor de una talla inimaginable, celoso por siempre de que todos hayan reconocido a Hegel y no a él(parafraseo): una conversación entre dos personas no es más que dos monólogos con breves momentos de más o menos paciente espera.

HA HAHA HAHAHA! ¿No les parece hilarante?