La Vie Bohème según los Gringos
August 25, 2007Hoy, en el sopor febril de mi enfermedad bronquial, ví Rent:
“El musical aclamado por los críticos de Nueva York”, blah, blah, blah. Ni si quiera sé por qué ví ese remedo de musical. Quizá fueron los malestares febriles, que me imposibilitaban de mantenerme erguida por una cantidad de tiempo considerable, evitando pues que mi tiempo fuera invertido en algo más productivo, como jugar Solitario Spider (no puedo evitarlo, ya es una compulsión), y anclándome en el lecho matrimonial de mis padres, que queda justamente frente al televisor. Quizá fue esa cantidad obscena de pastillas que tuve que ingerir, curiosamente, para aliviarme de las fiebres (que aún sufro). Quizá fue Rosario Dawson y sus extraños atuendos, o bien, el travesti y sus extraños atuendos, o bien, la lesbiana loca que flirteaba con todos.
En fin, Rent. Contemos los estereotipos:
1. el travesti enfermo de Sida
2. la stripper drogadicta
3. la lesbiana con pelo corto y exitosa profesionalmente
4. el ex drogadicto paranoico con problemas para demostrar sus sentimientos porque “ha pasado por mucho” (ah, olvidaba, ex drogadicto CANTAUTOR que no escribe ni una sola canción)
5. el “yuppie” (modismo de la lengua inglesa que designa a aquel individuo oficinista burgués muy productivo, o al menos, muy trabajador)
6. el “cineasta” que no quiere venderse pero termina haciéndolo
7. el “filósofo” cuya teoría es rechazada y por eso se va a vivir “la vie bohème”
…entre otros.
¿Qué puedo decir? Si mi constitución física no hubiera estado tan alterada por el bote de medicina que me tomé, no creo que hubiese podido soportar el espectáculo que un tropel de personajes que he visto cien veces, y no sólo cien veces normales, sino que cien veces mejor representados, me brindó. Las canciones estaban horribles (me parece que cuando uno hace una canción tiene que existir algo de ritmo en la letra, para complementar la música, no como la desgracia de oír cuarenta mil sílabas donde sólo van dos), la situaciones eran ridículamente previsibles y todo era un remedo de lo que según los gringos es “LA VIE BOHÈME”. ¡Alguien mátelos, por favor!
