Sobre la Amistad

December 31, 2007

Cuando estaba pequeña, recuerdo que me llevaba primordialmente con mis compañeritas, como es normal en niñas pequeñas. Siempre ocurría, sin embargo, que en mi inocencia no me fijaba en ciertos favoritismos y grupos (que bueno, obviamente no me incluían a mí) que se formaban a mi alrededor. Con frecuencia, debido a estos grupos, acababa pasando mis recreos sola, vagando por todo el colegio y buscando un lugar donde nadie me pudiera encontrar, deseosa de nunca tener que volver a ir a clases puesto que nada, ni los temas de clase, ni los maestros faltos de entendimiento, me interesaban.

Conforme iba creciendo, sin embargo, descubrí que a veces habían personas que se llevaban especialmente bien, y normalmente se denominaban el uno al otro y viceversa, “mejor amigo”. En los últimos años de mi primaria, tuve varias mejores amigas: en 4to. grado, T. fue mi mejor amiga (unos meses después, ella me daría una cachetada porque me puse triste una tarde), en 5to. grado, M. fue mi mejor amiga (que ese mismo año le reveló al ridículo muchachito que me gustaba lo que yo sentía por él), entre otras. Como cualquiera de ustedes puede ver, estas “mejores amigas” simplemente eran portadoras de un título que a nadie le importaba mucho en realidad y al que no le guardaban mucho respeto o lealtad.

Más adelante, conocí a alguien que sí fue mi mejor amiga, por bastante tiempo. Todo acabó por una situación bastante triste, pero no voy a ahondar en eso en este momento. Poco después de entrar a la universidad, conocí a otra muchacha que se volvió mi compañía predilecta en esos primeros y un poco inseguros días. Sin embargo, esta persona se ofendía con facilidad y su mente sólamente percibía todo lo que se le decía, de buena fe y con el objetivo de que le fuera mejor en su vida, como algo contra ella, y así pues, ejecutó conmigo su muy usado rito de “no volverme a hablar”. Igualmente, conocí a otra muchacha que ni si quiera vivía en mi misma ciudad…sin embargo, debo admitir que nuestras comunicaciones fueron muy especiales. Algún tiempo después la conocí en persona, y lo que pasó en esa visita dañó todo a tal extremo que hace ya bastante tiempo desde que hablamos.

En fin, ¿qué puedo decir de todo esto? No voy a decir que la amistad no existe, porque sí he visto y he comprobado que hay personas que a pesar de las peleas, a pesar de las cosas desagradables que hay en mí, a pesar de malas pasadas que les he hecho y a pesar del tiempo y de la falta de comunicación siguen conmigo, y de la misma manera yo sigo con ellos a pesar de cosas hirientes que hayan pasado entre nosotros. Lo que sí voy a decir es que una verdadera amistad es realmente difícil de encontrar, es un tesoro delicado que sólo pueden mantener personas que están unidas por algo más que la circunstancia, la costumbre, o la necesidad.

No Votemos

December 24, 2007

Esta bitácora nunca ha tenido por tema la actualidad. Nunca he descrito en algún post aquello que está pasando en mi país, nunca he mencionado algo relativo a la realidad nacional. Este blog siempre ha sido para mí misma, para mi propia expresión.

En esta entrada, sin embargo, voy a cambiar eso. No quiere decir que la naturaleza de mi blog va a cambiar, ni que las cosas que antes me interesaban pasarán a un segundo plano. No obstante, pienso y siento necesario hablar, puesto que hay muchos en Honduras que tienen ojos pero no boca ni manos ni pies.

Como lo saben los que han observado los periódicos de las semanas recientes, el Congreso Nacional aprobó hace poco varias reformas electorales. Dentro de éstas reformas, se incluían nuevos puestos desde los cuales se podía lanzar una candidatura a la presidencia, así como que el 1% del presupuesto nacional se iba a apartar para los diferentes partidos políticos que participan dentro de nuestra estructura “democrática”.

¿Qué podemos decir de esto? Al menos Roberto Micheletti tuvo la “delicadeza” de modificar a su antojo la Constitución de la República para validar su curso de acción, a diferencia del candidato antecesor, Porfirio Lobo Sosa, que infringió la ley al ejecutar su campaña política aún ocupando el puesto de presidente del Congreso Nacional, e incluso sometió al Congreso a ser parte de su proselitismo, al ofrecerle al pueblo hondureños “títulos de propiedad”.

¿Qué tienen que ver los partidos políticos con el presupuesto nacional, si hablamos en términos éticos? NADA. ¿Por qué entonces se va a destinar un 1% del presupuesto nacional para los partidos políticos, cuando la actividad que ellos realizan es principalmente PROPAGANDÍSTICA? ¿Por qué no destinar estos fondos a otras áreas que son más necesarias, como la Educación o la Salud?

Dentro de las reformas electorales, también se estipuló que las campañas políticas internas durarán un año. Las elecciones internas se llevarán a cabo en Noviembre del 2008. Es entonces cuando llego a mi punto: amigos, compatriotas hondureños, NO VOTEMOS.

Todo en este gobierno está dirigido a favorecer a los ricos y poderosos, y luego a rellenar los agujeros de la corrupción con la sangre del pueblo, que está sumido, por la culpa del mismo gobierno, en la miseria.

Los partidos políticos son nada más que un espectáculo circense. Si decimos la verdad, sin engañarnos, en este país hay sólamente dos partidos: el Nacional y el Liberal y ambos partidos políticos están constituídos por las dinastías que tienen las empresas más grandes en nuestro país. Los otros partidos políticos también siguen intereses de poder, aunque no sean tan fuertes, y contribuyen para llenar de color al circo “democrático” que existe en nuestro país.

Así pues, si no hay candidatos que valgan la pena, si el gobierno y todo el aparato del Estado está regulado por la oligarquía, NO VOTEMOS. Alzemos nuestra voz, a través del sufragio, que es el único medio que tenemos, y digamos con voz fuerte y clara, que ESTAMOS HARTOS DE QUE NO HAYAN LÍDERES HONESTOS Y FUERTES. ALZEMOS LA VOZ. NO VOTEMOS EN ESTAS ELECCIONES, TANTO EN LAS INTERNAS COMO LAS GENERALES.

Sweet Iris

December 19, 2007


Sweet Iris.