ἀγάπη
August 27, 2008Everything is so much simpler now.
No astral fate, no gleaming mystery
Remains unexplored. You hushed and shifted.
I, now fearless, dare to listen humbly.
The circle, softly, has perfectly enclosed.
Everything is so much simpler now.
No astral fate, no gleaming mystery
Remains unexplored. You hushed and shifted.
I, now fearless, dare to listen humbly.
The circle, softly, has perfectly enclosed.
Me gusta manejar. Cuando empezaba me daba miedo, sentía este gigante esqueleto externo, una armazón tosca y torpe que podía desencadenar una terrible destrucción y la muerte de muchos. Tenía miedo, dudaba, no estaba cómoda. Quería salir del carro, dejar que otros manejaran por mí, ir simplemente viendo el paisaje, aunque tuviera que adaptarme a condiciones que no me gustaran o que no apreciara.
Perdí el miedo. Empecé a experimentar la agradable sensación de desplazarme, yo sola, a mi propio ritmo, con mi propia música, a mi propio tiempo. Ya no tuve miedo de abrir las ventanas y dejar el aire meterse por todos lados. Ya no tuve miedo de presionar con mi pie el pedal y acelerar. Más rápido, más viento. Menos tiempo, menos necesidad de expresar en pensamientos conscientes lo que ocultaba mi carne y mi luz. Más rápido, más!
No necesito amor, palabras dichas en confidencia u oscuridades en casas ajenas; tengo mi carro, plateado y golpeado, imperfecto y perfecto, que corre y que vuela sin problemas o resquemores de pasados inútiles, y de vez en cuando una piel extraña junto a la mía. NO necesito abstracciones acompañadas de emociones; tengo metales, motores y tuercas, y mi piel suave que es dura, en realidad.
Y tal vez un día, quién sabe cuando, tendré un final muy a lo James Dean: mi carro y yo vamos a volar, diciendo siempre: más rápido, más!