Inconnue
December 8, 2008
He descubierto

que hay muchos antifaces tuyos

que desconozco.

He descubierto

que hay muchos antifaces tuyos

que desconozco.
La gente es muy idiota. Siempre con su concepto de posesión.
Nada es de ustedes. Nada nos pertenece.
Jamás vas a ser mía y jamás voy a ser tuya, y al mismo tiempo sos mía. ¿Por qué? Por que soy humana y aún no entiendo que ni siquiera mis recuerdos son míos.
Goodbye my lover,
Goodbye my friend…
Esas palabras están absolutamente erradas. Ella nunca fue tuya. Nunca fuiste vos suya. Nada es de nadie.
Correr siempre ha sido una necesidad. Corro de vos, hacia vos. Corro sin vos, sin voz.
No tengo que hablar para decirlo todo.
Corro siempre hacia el frente. Es un impulso, como esa curva inevitable de algunas canciones de Gustavo Cerati, como la certeza del hábito, que viene antes de la acción.
¿Sos capáz de entenderlo? ¿Sentís el palpitar de mi corazón?
La ineludible parodia en este pequeño mètier es que si sos capáz de entenderlo no podés negar que necesito…
Necesito el hábito.
Hoy estás aquí, hoy la calidez de tu piel, el fuego en la superficie en la que aterrizo, es mi nido y hogar. ¿Podés ayudarme? ¿Podés deslizarte vos también por la infinita curva, el infinito espiral, bemoles y sostenidos girando en torno a nosotras, Tom Waits suavemente suspirando por la ventanita vanguardista/abstraccionista de un bemol pequeñito, perdiéndose en el espiral, perdiéndose y escupiendo su pipa muchas burbujas como si viéramos el mar al revés, muy al estilo de la Cándida Eréndira, sólo que entintado y oscuro y desprovisto de toda esperanza?
¿Podrías acaso acompañar mi hábito?
Todo y nada…constricción…deconstrucción. Pero lo equivoco todo, porque vos sí vivís en dimensiones morales, si vívis en mal y bien, no hay línea para nosotras, no hay forma de que entendás el hueco, el aleteo, el ansia de volar, volar, correr, correr, correr, correr….
Hoy quiero que te quedés conmigo.
Los vientos me llaman.
Abrazame.
Ya estás en el punto de partida.
Calidez.
Tu armadura es tu piel.
No hay nada más allá de vos o de mí, excepto un remanso de nostalgia completamente inexplorada…no puedo tentarte…no debo…obligarte…
El hábito es mi carga. Mía, nada más.